domingo, 19 de febrero de 2012

V Apuko Igoera - V Subida al Apuko 2012

Ongi Etorri - Bienvenido
Zaramillo, 19 de febrero de 2012

Pues aquí estamos, empezando las competiciones de carreras por montaña del 2012 con el objetivo, aun lejano de finales de agosto en Chamonix, con el CCC (la "pequeña" del Ultra Trail du Mont-Blanc)

La verdad es que se juntan este fin de semana unos cuantos elementos que hacen de esta carrera algo especial. Me acompaña Lola, mi pasión, lo que no es habitual (sinceramente, no sé cómo he conseguido convencerla), hemos pasado un fin de semana muy agradable por la zona (Bilbao, Gordexola), he tenido ocasión de ver estos parajes tan peculiares y diferentes a nuestras montañas madrileñas y disfrutar de una agradable tarde por el casco viejo de Bilbao, reponiendo fuerzas con sus afamados pintxos y zuritos

Mis pasiones .... pasadas por agua ¡¡Vaya día!!
Llevaba tiempo que las circunstancias no me acercaban a estos lugares ... bueno ¿y qué mejor punto de vista para conocer esta amable tierra que corriendo por las suaves colinas que emergen de sus miles de valles? Ah, eso sí .... hubiese preferido algo menos de agua y de ¡¡barro!! porque lo que se dice carrera por montaña, pues eso ... vayamos al fondo del asunto.

Nos hemos alojado en un antiguo convento en la zona de Gurdexola, sitio primordialmente restaurado y convertido en un coqueto y acogedor hotel (lástima de la lentitud en la preparación de la comida), que amablemente permitieron que usase la habitación después de la carrera, lo que me permitió una muy merecida ducha caliente.

Hotel Ibaia ... cuartel general en Gordexola
No voy a poner los "dientes largos" a los lectores con las exquisiteces probadas en el Caso Viejo (zona de la Plaza Nueva) como cena .... los consejos de conocedores de la zona nos habían adelantado algunos de los sitios más exclusivos. ¡¡Un día es un día!! y no todo tiene que ser carreras.

La noche, pues eso, ¡¡qué nervios!! y a las 7:00 para arriba, una ducha y a disfrutar del suculento desayuno que nos ha preparado el hotel (fueron constantes las muestras de amabilidad del conjunto de empleados, adaptándose a los extraños horarios de algunos de los corredores que allí nos encontrábamos alojados)

Hay que llegar pronto a Zaramillo porque el pueblo tiene poco espacio para tanto coche y, por otra parte, hay que recoger el dorsal. La verdad es que la organización lo tiene todo bastante controlado: zona de aparcamiento, recogida de dorsal, bares cercanos abiertos para tomar un último café.

Buena bolsa de corredor (gorra, camiseta)
Esta competición, en su 5ª edición este año, consta de 2 pruebas: una para BTT y otra, pedestre, con un recorrido casi similar que, en una distancia de 23 km y 1.100 m. de desnivel positivo, nos llevará a 2 montes cercanos a Zaramillo: Camporredondo y Apuko; todo por un terreno de pista forestal, pequeñas trochas de enlace, vadeo de arroyos, barro, más barro, mucho más barro y .... el descenso del Apuko (ya me detendré en ello más adelante)

Caliento por la zona antes de la carrera y regreso a la zona de meta para animar a los corredores de BTT que salen 30' antes que nosotros. Si para nosotros fue dura, sinceramente, la gente con bicicleta lo tuvo que pasar bastante mal. Tengo tiempo de compartir el calentamiento con un grupo de corredores y se sorprenden de que alguien de Madrid se haya acercado hasta aquí para correr .... la pasión.

No ha dejado de llover desde que hemos llegado a Zaramillo; bueno, en realidad desde esta madrugada que, unido al deshielo de las últimas nevadas, hace el terreno impracticable. Entro en la zona de salida con el chubasquero que entregaré a Lola en los primeros metros.

Primeros metros en la cabeza de la carrera; luego .....
A las 10:30 nos dan la salida y comienzan las rampas. Tenemos casi 700 m. positivos con un pequeño descanso; aquí sólo hay subidas o bajadas. Debo seguir trabajando las salidas; salgo fuerte, con un ritmo muy superior al que soy capaz de mantener y, lógicamente, los corredores de la zona me pasan por encima ¡¡qué fuertes están!!

La carrera irá de izquierda a derecha bordeando las colinas que rodean la cantera de Zaramillo; el sentido de la carrera nos lleva por una pista de asfalto que desde el pueblo se dirige hacia Bazigorta, donde, unos cientos de metros más allá, tenemos un avituallamiento líquido (ja, ja, ja: con agua, por si no tuviésemos suficiente con la que está cayendo)

La carrera discurre por Ajaiga y nos dirigirnos hacia Los Repitones antes de bordear la "primera tachuela" de la jornada (Camporredondo, de 754 m. de altitud)

Agua corriendo por los caminos, cerca de Camporredondo
En esta zona de la carrera se cruza el camino de la marcha y vemos pasar a los corredores que nos anteceden y a las últimas unidades de la carrera de BTT ....Por fin comienza la bajada, muy técnica, que pone a prueba la suela de las zapatillas ... es la primera toma de contacto con el barro, compañero de aquí en adelante de mi trasero.

Nos dirigimos, por una senda muy cerrada dentro del bosque, hacia la zona de Mendibil, el Cortado y la Bortosa, seguimos en descenso y recuperando fuerzas pero con las piernas pesadas; estamos hacia la mitad del recorrido.

La señalización no es muy buena; lo único destacado, el marcaje de los puntos kilométricos lo que ayuda al corredor a ir controlando el ritmo de carrera. En algunas zonas, sobre todo pasando por las campas cercanas a los montones de leña, las dudas nos hacen parar a varios corredores y analizar el sentido del camino ... total, tampoco perdemos demasiado tiempo.

Volvemos a las pistas cerca de Apuko
Del km. 14 al 18 es un sube-baja constante que una veces por pista, y la mayoría por sendas y praderas, nos llevarán hacía el cruce con la pista de acceso al Apuko, cerca de la zona denominada El Portillo de Castaños.

La niebla y el frío nos acompaña junto con la interminable lluvia, una veces más fuerte y otras con menor intensidad pero de forma constante.

Volvemos a cruzarnos con la marcha de carrera y vemos bajar a las unidades de corredores que me anteceden; los corredores de BTT descienden por la pista ... luego lo entenderé.

Final del descenso del Apuko, casi 100 m- con fuerte pendiente
de agua, hierba y barro
Abandonamos la pista para, con sentido sur, acometer el ascenso al Apuko. Sólo tengo referencia de un corredor por delante y ninguno por detrás. Se me acerca el "corredor-escoba" (aquí van en moto) y me pregunta si soy el último (vaya despiste).

La subida es cómoda, de hecho me gusta porque veo alguna que otra piedra, pero con barro que procuro no pisar para no perder tracción .... los gemelos me darán guerra más adelante.

Ya distingo la cumbre del Apuko y creo (tonto de mí) que todo lo peor ha pasado ..... ja, ja, ja.

Apuko ... la subida (igoera) ya está hecha
Saludos a los aguerridos controles de la zona, tomo una foto (ya está bien de centrarse en la carrera y quiero guardar un buen recuerdo) y me explican que han colocado una bandera del Athletic por aquello de la próxima final de la Copa del Rey. Les deseo suerte.

Y ¡¡viene lo bueno!! Me comentan que debo tomar el camino de la izquierda, dejando la zona derecha para la bajada de los corredores de BTT; paso por una zona escarpada (no me lo puedo creer que haya rocas por aquí) y comienzo a ver el descenso pero desde el suelo. Es pisar la zona de bajada, con agua y hierba e irme al suelo .... y bajar unos cuantos metros.

Vaya bajadita. Decido tomar un reguero profundo que el agua ha marcado sobre el terreno y me permite, al menos, limitar las caídas. Una corredora, quejándose como lo suelen hacer por estos lares (o sea, me cago en ....), decide apoyarse en una zona más a la izquierda y que, con hierba más alta, al menos nos permite progresare mejor; hago una expuesta travesía para tomar la zona y mi trasero lo agradece.

Al final del descenso una unidad motorizada de la Cruz Roja nos indica que ya sólo queda el descenso al pueblo de Zaramillo por una pista; ja, ja, ja. Ya lo iremos viendo.

Estoy en el km. 21 de carrera y, efectivamente, las sendas son buenas aunque inundadas de agua y barro; comienzan los calambres en los gemelos; decido bajar el ritmo y estirar la punta de los pies tirando de los dedos hacia arriba para aliviar el doloroso malestar.

Me pasan algunas unidades de corredores pero, sinceramente, no estoy para muchos esfuerzos. Y viene lo mejor. Abandonamos una pista que creía que nos llevaría ya al pueblo y un brusco giro a la izquierda nos hace meternos en .... el corral de una vaquería. No quiero pensar si al barro le acompañaba algún que otro elemento adicional; total, un poco más de "barro" es indiferente a esta altura de la carrera.

la salida de las vaquerías ... supongo que era barro
Algún sube y baja para aligerar la pesadez de las piernas y más barro y agua. Ya veo, por algún claro del bosque, las paredes desconchadas de la montaña que constituye la cantera y siento que la meta está cada vez más cerca.

Ya diviso el polideportivo y una voz amiga que me saluda: es Lola que ha aguantado todo el chaparrón para tomar alguna foto de la llegada .... bendita seas.


últimos metros ... en barro
Lo de menos es la posición (bueno, eso digo yo) pero consigo terminar la prueba con un digno tiempo de algo más de 3 horas y 15', cuando había previsto realizarlo en 3 h. 30' lo que me deja una agradable sensación visto lo visto.

¡¡Por fin!!
Bueno, ha sido toda una experiencia, lo que aprovecharé dada mi escasa experiencia en las competiciones.

Me quedo con la buena gente y organización de la prueba. Tal vez alguna cuestión que deberían tratar de mejorar es el alto número de motos que hay por la zona durante el discurso de la carrera.

Ahora a cambiar otra de vez el chip y prepararme para la próxima competición de esquí de montaña en Fuente Dé, con la clásica Travesía Regil, que este año es campeonato nacional por parejas.

Agur,
José Antonio.

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